Videoarte en los 60’s

Para comenzar, quisiera dar mi punto de vista y breve conocimiento respecto al tema que acontinuación desarrollaré. El videao arte es una de las muchas salidas que tiene el arte, un proceso mas tecnológico, por decirlo así, donde la interacción de la tecnología y el arte se conviernte en un producto visual muy importante y llamativo. La iniciativa por tener avances en al arte se da dado a la época en la que surge, ya que se crean varios cambios en el arte, lo que hace que nuevas cosas salgan para favorecer la historia. Es de gran importancia tener en cuenta que el video arte no es una copia ni un intento de hacer cine, para nada, es una propuesta que se nutre de métodos alternos a los convencionales, como la pintura, el grabado, la cerámica, etc., que atrapa varias opciones visuales para hacer llamativa una propuesta. El video arte mas allá de tener una elaboración menos profesional como el cine, tiene unos conceptos y maneja ideas muy interesantes, casi tan precarias como el conocimiento que tiene un artista en ese ambiente, sin profundizar en él.

” El videoarte es una alternativa más económica a la producción tradicional en cine. Es una propuesta más enfocada a personas que rompen con los parámetros comerciales y buscan un medio más económico pero no por este motivo con menos valor que las formas tradicionales de producción. Ha incidido en la producción decortometrajes principalmente.

Se sustenta en el formato y en la posibilidad de establecer una dinámica visual y conceptual a través de la narración filmó o fotográfica. Es eminentemente conceptual, de esta premisa emerge este estilo de relato visual o audiovisual.”1

El videoarte nace en una época de rupturas evidentemente radicales que han favorecido el desarrollo de nuevas tendencias en el arte y
quele dieron paso a nuevas formas y medios de expresión;
especialmente en lo vinculado a lo multidisciplinar, la
tecnología al servicio del arte.
En este contexto, muchos de los artistas de la época comienzaron a experimentar con otras artes visuales: el cine y el video.
Además, es el momento en que surge la televisión, un aparato
que contribuyó a la superación de las barreras del tiempo
y espacio, y convirtió al mundo en la aldea global que Herbert
Marshall McLuhan planteaba en sus teorías. La TV trajo con
su aparición una inmediatez y celeridad tan grandes que se
convirtió en el símbolo de lo inmediato de la imagen viva.
El impacto psicológico que la televisión ejerce en la gente
será determinante para toda una sociedad que verá quebrar
las ilusiones de prosperidad ilimitada bajo las que fue educada
con los preceptos del “sueño americano”. Aquí, el arte
comienza a abordar todo aquello que preocupa al ciudadano
medio y que implica la cotidianeidad de una sociedad fuertemente
sacudida por los avances mediáticos, y el surgimiento
del videoarte va a estar íntimamente ligado a esto, incluso
siendo las primeras obras, un fuerte cuestionamiento, explícito
o implícito, del medio televisivo.
Los artistas cada vez comienzan a implicarse más en lo histórico,
social y político, en los elementos propios de su cultura
y en la situación del ser humano como individuo en este contexto.
Nam June Paik opinaba al respecto de la vinculación
del video con su entorno socio-político: “(…) Hoy en día, la
historia se registra en imágenes o en video. Por lo tanto, de
ahora en adelante, ya no habrá ‘Historia’ sino sólo ’Imaginería‘
o ’Videoría‘ (…)”.
En medio de esta vorágine, el video surge como un medio
materialmente de fácil deterioro, que rompe con las condiciones
con las que la TV se estaba ubicando. Recién en la
utilización del video en el contexto de los happenings y las
performances va a producirse un cambio en esta práctica artística
que estaba basada en la inmaterialidad y en el carácter
procesual y de acción de la obra de arte.
Dentro de un marco temporal acelerado, entonces, con actitudes
de acercamientos y confrontación, cuestionamientos
y antagonismos a la vez entre el arte y los nuevos medios
tecnológicos de comunicación, comienza a gestarse la idea
de este nuevo medio artístico. A través de la ideología contracultural
de diferentes corrientes artísticas que se valieron de
los elementos de comunicación para subvertir la ideología de
la nueva cultura mediática y de las estructuras convencionales
del arte y la política, se convirtió al medio televisivo en un
medio útil y eficaz para comenzar a explorar la estética de una
nueva práctica artística dentro de un nuevo contexto, el de la
cultura mediática contemporánea.
El arte conceptual, el minimalismo y el pop art dotan de sentido
teórico a las nuevas propuestas artísticas, que han sido
verdaderas manifestaciones electrónicas –analógicas y digitales–
que conjugan imagen y sonido, explorando la naturaleza
del video y con la intención de efectuar una forma de creación
artística, autónoma y específica.
Laartista Sol LeWitt likzae afirma que en el arte conceptual la
idea o el concepto es la parte más importante del trabajo, ya
que cuando un artista utiliza una forma conceptual de arte,
significa que todo el planteamiento y las decisiones están hechos
de antemano; la ejecución es un asunto superficial y la
idea se convierte en una máquina de hacer el arte.
Siguiendo estos preceptos, surge una disciplina artística con
el espíritu crítico, la actitud de ruptura, de innovación y experimentación
heredado de las vanguardias artísticas y cinematográficas,
que utiliza nuevos soportes: medios digitales
–analógicos en su momento– y la pantalla televisiva, con fines
artísticos, quedando su existencia estrechamente ligada a la
televisión, así como a otras artes vinculadas al espectáculo
como el cine, teatro, danza y música.
Su relación con el cine reside en la manipulación de colores
y formas, pero asimismo no suele cumplir con las normas
convencionales del lenguaje cinematográfico, ya que sus elementos
principales son los efectos gráficos, lingüísticos e iconográficos,
y lo que produce la ausencia de narratividad.
Hacia los ’70 comenzó el proceso de legitimación para el videoarte,
debilitarse y se produjeron los primeros contactos
institucionales y mercantiles dentro del campo artístico, gracias
a las subvenciones de organismos estatales y privados,
y al reconocimiento de prestigiosos museos y de la crítica
de su importancia como una nueva disciplina artística, que
hasta entonces se mantenía en los circuitos contra-culturales.
Será en esta misma década cuando el videoarte desarrolle su
propio protagonismo y lenguaje, generándose partir de aquí
nuevas correlaciones artísticas como la videoescultura, el videoperformance
y la videoinstalación.

Es una de las tendencias artísticas que surgieron al hilo de la consolidación de los medios de comunicación de masas, y que pretendían explorar las aplicaciones alternativas y aplicaciones artísticas de dichos medios. Se usan medios electrónicos (analógicos o digitales) con un fin artístico. En él se utiliza información devideo y audio. El videoarte es una alternativa más económica a la producción tradicional en cine. Es una propuesta más enfocada a personas que rompen con los parámetros comerciales y buscan un medio más económico pero no por este motivo con menos valor que las formas tradicionales de producción. Se sustenta en el formato y en la posibilidad de establecer una dinámica visual y conceptual a través de la narración filmó o fotográfica. Es eminentemente conceptual, de esta premisa emerge este estilo de relato visual o audiovisual.

“El video arte defiende un lenguaje audiovisual que se conforma en la indagación de cualquier razón alternativa para sintetizar y articular códigos expresivos procedentes de diversos ámbitos del audiovisual. Sus producciones se diferencian de otras prácticas como el video clip, el video documental y el video de ficción, porque, sobre todo, intenta crear nuevas narrativas y nuevas formas de visualizar al operar con presupuestos que no se restringen a las premisas de estos géneros. De manera que se trata de una manifestación que significa una ruptura con lo convencional o “visualmente correcto”, pues se vale de parámetros espacio-temporales e interactivos completamente distintos”

Ésta opcion de arte se introdujo en varios movimientos artísticos, como fluxus, el arte conceptual, el performance y  el minimalismo. Para hacer énfasis en lo que causó este impacto en varios movimientos, comenzaremos con su influencia en el fluxus donde se hicieron las primeras experimentaciones.

El Grupo artístico Fluxus surge en los primeros años de la década
del ’60 en Alemania, en el marco de una corriente neodadaísta
que se expande por Europa y EE.UU. La reunión de artistas que actúan desde una multiplicidad de disciplinas artísticas finalmente da como
resultado un grupo completamente heterogéneo, internacional
y nómada. Tal como lo afirmó Nam June Paik,
“(…) una concentración sin precedentes de talentos y uno de
los extraños movimientos artísticos de la posguerra auténtica
e intencionadamente internacional, desprovisto de todo chauvinismo
cultural (…)”3.
Fluxus es uno de los primeros grupos programáticos que
ha buscado la fusión de todas las artes, relacionándose, por
ejemplo, durante todas sus manifestaciones, de manera directa
o indirecta, con la música, y realizando videos-arte, y
todo tipo de arte performático y conceptual, con la finalidad
de eliminar las diferenciaciones en el arte y sus especialidades,
y de alterar nociones, como la percepción de la realidad
y de la temporalidad. Sus integrantes realizan espectáculos
participativos de expresión artística en todas sus formas posibles,
que conjugan elementos diversos con la intensidad de la
acción vivida, y se destacan por trabajar con un collage de técnicas
en busca del desarrollo de un nuevo lenguaje que permita
activar la imaginación y la potencia crítica de reflexión.
Buscan diluir el arte, sus piezas y la intención de institucionalizarlo
y de instaurarlo dentro del mercado, así como una
unificación arte-vida, en un intento de generar una corriente
estética que fluya.
Los integrantes de Fluxus llevan al extremo la poética del
objeto, afirmando que en los gestos cotidianos hay arte, y,
finalmente, terminan en la disolución del objeto. En su intento
por cambiar el concepto tradicional del arte, Fluxus asume un
papel anti-bellas artes que rechaza las especialidades.
“(…) Bajo el concepto de juego aparece una manera peculiar
de pensar, de crear, de trabajar, de hacer política; una forma
de vida que tiene por meta transgredir todos los cánones académicos,
artísticos y culturales (…)”4.
Así, la imagen audiovisual se convierte en aquello que ya no
genera un punto de vista único e inamovible.
Afirman, además, la importancia de la existencia un arte procesual,
donde lo que importara fuera el desarrollo, el proceso,
lo que llamaban el work in progress.
Uno de los aspectos determinantes ha sido el valor del videoarte
y su democratización, ya que el videoarte surge como
una propuesta de acción y de reclamo de una implicación ya
no meramente contemplativa por parte del espectador, siguiendo
las ideas de Duchamp que afirmaba que

(…) el acto creativo no es realizado sólo por el artista;
el espectador pone el trabajo en contacto con el mundo
exterior mediante la representación e interpretación –responsable-
de sus cualidades internas, añadiendo así su
contribución al acto creativo (…)”2

Esto resulta fundamental en su concepción de un arte donde
la intervención del espectador en el proceso artístico es clave,
ya que no sólo se busca un arte mucho más simple, que fuera
de fácil acceso para el mismo, y esto era posible gracias a que
la persona que se encontraba frente a la obra podía acceder a
dicho proceso, donde iba entendiendo ciertos aspectos que
anteriormente le eran ocultados, sino que también buscaron
una simpleza que permitiera que cualquier persona pudiera
generar este tipo de realizaciones artísticas.
De esta manera, a través del juego, el azar, el humor y la
lucha contra el mercado de arte y el valor institucional del
arte, producen una desmitificación del arte y del artista, una
alteración de su estatus; eliminándose, claramente, la idea
del artista como un ser superior, y terminando con el lenguaje
hermético que rodeaba las artes.
Así lo afirma el crítico y teórico del grupo, George Maciunas,
en el Manifiesto de Fluxus: “(…) El artista debe demostrar
que no es indispensable ni exclusivo (…) que todo puede ser
arte, que cualquier puede hacer arte (…)”3. Y lo demostraba
Paul J. Sharits, integrante de Fluxus, al hacer entrar en crisis
la noción de planos, de tiempo y de percepción de la totalidad,
despejando todo lo que tiene que ver con el cine, especialmente
con la representación del relato, y enfocándose
únicamente en jugar con el collage para producir un extrañamiento
perceptivo frente a lo cotidiano, que llevara al espectador
a tener todos los dispositivos revelados y expuestos
frente suyo, para poder reflexionar de manera directa sobre
elementos que lo rodean.

Para concluir, es importante tener en cuenta que el problema en cuanto si es arte o no, proviene de que el videoarte viene a sustituir los materiales más importantes de un artista, como son los lienzos y los pigmentos, por cámaras fotográficas y cámaras de video, lentes, etc. Lo que se debe  comprender es que con el videoarte se puede experimentar con el tiempo, hacerlo directo o retardarlo. Otra razón por la que se piensa que el videoarte no es arte es debido a que no tiene interacción con el espectador. Esto cambia con la videoinstalación ya que el sujeto que observa, es decir el espectador, forma parte de la obra y que ésta forma de expresión es bastante enriquesedora y proyecta al arte mucho mas avanzado.

Referencias

Anuncios